- No parecía un niño mal criado...pero tampoco una mala persona...era un chico rico pero normal.
El me hizo subir la escalera de caracol, llegamos al segundo piso. El segundo piso era un pasillo llenos de puertas, en una estaba la habitación de el chico misterioso, en otra puerta estaba la habitación de sus padres, en otra estaba la habitación de invitados, otra puerta subía al desván y en la ultima puerta no me dejo entrar no se porque.
Era de noche, me dejo un pijama de su madre, y me metí en la cama de la habitación de los invitados, no me podía dormir, me dí cuenta que el chico misterioso se durmió entonces me quite el pijama y me vestí. Salí de la habitación todo estaba oscuro, menos una habitación...la habitación en la que el chico no me dejaba entrar. Abrí la puerta y vi dos camas de hospital, dos personas y una máquina, la maquina estaba conectada con las personas, pero me fijé bien y no eran personas eran zombis. Sentí un pinchazo en el cuello y un líquido que se me metía en las venas me gire y le vi, al chico, me había puesto una anestesia mientras que empezaba ha ver todo borroso y oscureciéndose vi que los zombis de las camas se levantaban y se acercaban ami entonces fue cuando me quede dormida por culpa de la anestesia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario